martes, 12 de febrero de 2013

14 de febrero.

Una tarde de 13 de febrero me encontraba desconcertado en el cuál no sabía por qué todos tomaban tanta importancia a una fecha como es la del 14 de febrero. Muchos la llaman día del amor y de la amistad, otros la nombran San Valentín (sinceramente no tengo ni puta idea quien sea este joven  señor o si es más longevo que Chabelo) pero sinceramente yo lo veía como una fecha en la que todos quieren ser novios de todos, no se si lo hacen por convivir o si en serio se sienten tan solos que si ya esperaron algunas semanas, meses o incluso años tengan que hacerlo este día.
Mi comportamiento en vísperas de esta fecha era de aun antipático, qué raro en mi, pensé con cierto grado de sarcasmo. Todo alrededor eran globos, flores, cartas... no, esperen... Todo alrededor era un serio ambiente de olor a líbido, no me sorprendería que los moteles, hoteles, ¡qué va! los estacionamientos estuvieran repletos de este tipo de personas (If you know what I mean).
Todo cambió una tarde que al ir a la biblioteca, lugar que no frecuento mas que en fechas de evaluaciones, me encontré con una chica, una chica cuyo toque femenino, pero a la vez masculino, brotaba en mi cierto interés. Un sentimiento como cuando acaba tu serie de televisión estadounidense y ya no sabes que hacer en las noches mas que dormir, un sentimiento como cuando tu profesor no te quiere revisar el proyecto final, pasados 2 semanas.  Después de estar observándola durante el tiempo que ella permaneció en la biblioteca, recordé el por qué estaba allí, claro mi trabajo se entregaba al día siguiente y no tenía un carajo avanzado. Pero el proyecto podía esperar, ella no, era necesario mirarla; hablarle iría en contra de mi ética de ligar por facebook y en persona no decirnos nada. Por ahora lo que me interesaba era tratar de no perder ningún detalle.
Todo pasó y al llegar a mi casa no encontraba la forma de poder llamar la atención en ella. Entonces se me ocurrieron varias formas de poder asegurar que ella se asegurara de mi existencia.
Pasó por mi cabeza aquellos pensamiento suicidas de la pubertad, mientras escuchaba el disco The Black parade, claro, de My Chemical Romance. Mi  grandioso plan era al puro estilo de la poesía barata de Paulo Cohelo, citando su libro de "Veronica decide to die", hacer una carta dirigida a una esa chica, cuyo nombre sería desconocido por todos, incluso por mí (que ironía). Tomar algunos antidepresivos, tomar café, ver pasar a gente desde mi ventana y al son de la canción "Dead" tener convulsiones resultado de una sobredosis. Después pensé -¡en qué estoy pensando, eso es algo innecesario y muy estupido!
El segundo pensamiento que tuve fue el stalkear en nivel supremo, conseguir su dirección y llevarle serenata. Sin importar lo que ella dijese pensé que sería buena idea, lo platicaría a sus amigas y quedaría como el chico romántico que ya no hay, o también podía llevarme una grata sorpresa al descubrir que en el 14 de febrero ella acostumbraba salir con sus amigas, conocer chicos y terminar en un after que se salía de control y pillarlos en un hang bang.
Después decidí, con absoluta seguridad, tomar la mejor decisión que pude haber elegido: Desenamorarme.

2 comentarios:

  1. Notese que todo marchaba bien.. " sin importar lo que ella dijese pensé que seria buena idea, lo platicaría a sus amigas y quedaría como el chico romántico que ya no hay.." ... "tomar la mejor decisión que pude haber elegido: Desenamorarme" no cualquiera tiene la imaginación de llevar al lector a una dimensión donde todo lo prescrito iba a un solo camino por ejemplo el enamorarse e ir en contra de tu propia ideología, pero pensar y buscar las miles soluciones, las cuales muchos chicos en la actualidad no buscan y prefieren irse a lo arriesgado, pero tu decidiste continuar en tu camino y tomar "la mejor decisión" con la practica querido amigo puedes llegar a escribir MACRO¡ mi mas sincero reconocimiento..Oly

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